Como véis, ayer no pudimos subir nuestro blog porque no llegaba el wifi a la habitación, por lo que decidimos postponer esta entrada..
Sabado 09:30 de la mañana. Nos levantamos en el curioso B&B Carmen y nos dirigimos a la cocina a preparar el desayuno .. Si si, a la cocina... Teníamos de todo, pero en plan self service casero.. Nuestra capsulita de nespresso, unas tosatas, yogurt, y todo lo necesario para empezar el dia con fuerza y energía.
Que decir de Verona?? Nos ha entusiasmado. Es una ciudad con un encanto que no esperabamos, y quizá por eso lo hemos disfrutado tanto ...
Nos hemos ido a pasear por el centro de la ciudad de nuevo. Nos hemos despedido de Giulietta y a media mañana hemos cogido el coche y nos hemos subido al Castell San Pietro en la otra orilla del rio. Se encuentra justo en la parte alta del antiguo teatro romano, que aprovecha el desnivel tan brutal de la colina ... 258 escalones de bajada, y otros tantos de subida separan el teatro a la orilla del rio del castillo ... Ozú que caló ....
Las vistas desde aqui de toda la ciudad son impresionantes.... Típica ciudad italiana donde no desentona ni un solo edificio ....
Una vez visto todo, nos disponemos a abandonar Verona destino Lago di Garda... Evitamos la autopista y vamos por una carretera rodeada de viñedos hasta Pesquiera di Garda (en el extremo sur del lago), y una vez allí cogemos la carretera costera que nos llevará por la orilla oriental hacia el norte...
Los pueblitos son bonitos y se nota la explotación turística.. Los alrededores son impresionantes, con un unos desniveles muy acusados.
Nuestra idea era ir directamente a Riva del Garda, ciudad en el extremo norte del lago y la mas importante de la zona, pero al llegar al pueblito de Malcesine, paramos en una oficina de información turísitca ya que de allí sale el Funivia del Monte Baldo que tiene muy buena pinta.
La chica nos aconseja si queremos saborear el típico pueblo "costero" con encanto que nos quedemos allí, pues Riva del Garda es mas ciudad.
Dicho y hecho, aparcamos, callejeamos, comimos fenomenal a la orilla del lago y encontramos un hotelito en el medio del centro del pueblo llamado Hotel Módena por la friolera cantidad de 65€ con desayuno los dos...
Nos acomodamos y decidmos ir al Funicular, pero ya es tarde y a mi se me ha encaprichado alquilar una bici para hacer un descenso tan típico y famoso de esta zona ... por lo que decidmos pasar la tarde por el pueblo paseando y disfrutando del relax y sus callejuelas hasta bien entrada la noche ...
